El tarot sobre el amor, como usarlo de la mejor manera.

El tarot sobre el amor, como usarlo de la mejor manera.
Las cuestiones del corazón son uno de los responsables de consulta mas repetidos, en cuanto a la practica del tarot. Es un campo de nuestra vida en la que el mas seguro se siente desvariado, y es comprensible que tratemos de encontrar la mejor cantidad posible de armas|recursos|estrategias} que nos permitan apasionar a la persona anhelada: bien lo repite el refran, “en el amor y en la guerra, todo se puede”. Por ello, el tarot es un excelente recurso al que podemos apelar para despejar nuestras negativas en esta área. El tarot del amor es capaz de darnos la confianza necesaria para encarar a esa persona, con el contexto expresado en sus arcanos. Asimismo, también podremos darnos una idea de cómo vendr&aicute; aspectada la relación en general. Hay momentos en que el tarot del amor nos puede comunicar que efectivamente, llegaremos a relacionarnos con quien queremos. Pero esto no significa que sea lo mejor para nosotros. Tal vez esta relación solo nos traiga pesar, y en el definitiva nunca lleguemos a encontrar la felicidad que buscamos. En consecuencia, al momento de realizar una tirada de tarot del amor, debemos mantener el corazón y la mente bien abierta, y no hacer oídos sordos a lo que nuestro futuro nos tiene reservado. Los seres humanos tenemos motivaciones extrañas y a menudo incomprensibles, hasta para nosotros mismos, para hacer algunas cosas. Sucede con gran frecuencia, más de lo recomendable, que nos empeñamos en buscar parejas que nos hacen sufrir. Seguramente, si apelas a una tirada del tarot del amor, te lo dirá de manera unívoca. Sin embargo, persistimos en nuestros errores. Parece que nunca aprendemos de la experiencia, y es en esta situación que muchos consultantes recurren al tarot del amor con la esperanza de que les diga algo distinto a lo que ya en su fuero íntimo saben. Las tarotistas de Tarot Gitano te dirán la verdad, aunque duela. Si ellas en una tirada del tarot del amor deben comunicarle al consultante dolorosas verdades, no dudarán en hacerlo, pues no hablan diciendo lo que los demás desearían oír, sino que su motivación última es la verdad.